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El Congreso Mundial de SIGNIS se inaugura con gran estilo
Chiang Mai, 18 de octubre de 2009 (SIGNIS) - El Congreso Mundial de SIGNIS se inauguró hoy con una celebración eucarística y una ceremonia al típico estilo tailandés, en una atmósfera festiva y espiritual. Al mismo tiempo, se recordaron a los participantes los desafíos que enfrentan los medios católicos.
El vicegobernador de Chiang Mai, el Sr. Chumpol Saengmanee, dio la bienvenida a los participantes a su ciudad. La misa inaugural fue presidida por el representante del Papa en Tailandia, el nuncio apostólico Monseñor Salvatore Pennacchio. Mons. Pennacchio insistió en que los comunicadores católicos tienen que ser “servidores de Dios”. A continuación golpeó el gong para marcar el inicio oficial del Congreso.
La ceremonia que siguió tenía como ingrediente principal los bailes y canciones tradicionales al estilo del norte tailandés. Después de esta encantadora introducción, se proyectó un mensaje en video de Mons. Claudio Maria Celli.
“La doble prioridad de proteger y empoderar a los niños es una obligación que tenemos como buenos ciudadanos de la sociedad, pero especialmente como cristianos para quienes es una responsabilidad de la mayor importancia”, afirmó el presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales. “Estos intercambios personales, profesionales y culturales son muy importantes y sin duda traerán nuevo entusiasmo a su trabajo como comunicadores profesionales.”
Mons. Celli elogió al congreso por “involucrar a niños y jóvenes con su participación en los diversos talleres. ¡Es muy importante escuchar sus voces y aprender de ellos, especialmente porque son a menudo los primeros en asumir, usar y desarrollar los medios interactivos, enseñando incluso a las personas mayores cómo usarlos! Mientras que los adultos tienden a pensar en los niños como ‘el futuro’, es igualmente importante verlos como protagonistas del presente.”
En su discurso inaugural, el presidente de SIGNIS Augy Loorthusamy abordó los desafíos enfrentados por los comunicadores católicos en todo el mundo, especialmente en relación con los niños. “Si queremos que la juventud venga a la iglesia, tenemos que ir y averiguar por qué no quieren venir a la iglesia. Tenemos que escucharles. El Congreso es un esfuerzo humilde en esa dirección.”
“La Iglesia dice que la comunicación es fundamental para su misión evangelizadora [....] Sin embargo, se ciernen nubes de tormenta en el horizonte. Hay un descenso en las vocaciones. La visión se ha nublado. El compromiso ha vacilado. [....] Debemos movernos en dirección a lo que podemos ser.... una Iglesia compasiva, cautivadora y dialogante.”
“Debemos dar un paso al frente aquí y comprometernos a asumir nuestro papel como “constructores de puentes” para que podamos construir un mundo sostenible y pacífico”, concluyó.