Noticias > Artículos

El congreso exhibe la creatividad de la juventud


Chiang Mai, 21 de octubre 2009 (SIGNIS) - Niños y jóvenes exhibieron su talento y expresaron sus puntos de vista sobre los derechos de los niños durante un espectáculo que combinó video, baile, teatro y canciones para deleitar y desafiar a la audiencia del Congreso Mundial 2009 de SIGNIS.

Los video-reporteros (VJs) de SIGNIS fueron los primeros en subir al escenario, para presentar los videos que habían producido durante los 4 días del congreso. Los 10 jóvenes artistas de Tailandia, Malasia, India, Vietnam, Filipinas y Camboya trabajaron muy duro para producir dos cortos en video por día. El resultado fue una mirada muy emotiva y visualmente pintoresca sobre los derechos de los niños, que resultó a la vez conmovedora y refrescante para la audiencia. Todo el trabajo puede verse en nuestra sección de video. Para los VJs, el congreso demostró ser una experiencia inolvidable de formación profesional, pero aún más de desarrollo de un espíritu de equipo entre los propios VJs y con los facilitadores del proyecto. Durante la exhibición se hizo obvio el fuerte vínculo que se estableció entre ellos, y pidieron que el proyecto continuara después del congreso.

Les siguieron en el escenario los niños tailandeses que participaron en el taller infantil “Voces de los Niños que se vienen”. Los facilitadores del taller, Delia Hernandez, Marie Rose Yuzon y Bernard Cañaberal dieron primacía a la acción sobre las palabras para entretener y desafiar tanto a la audiencia como a los niños. Una elección que demostró ser exitosa cuando los participantes fueron conmovidos por esta expresión tan directa de los sentimientos infantiles. Primero, los niños asaltaron el escenario llevando estandartes que representaban los cinco continentes. “Somos los niños del mundo, ¿oyen nuestras voces?” preguntaban. A continuación hubo bailes, una pequeña obra dramática sobre el significado de la violencia, la paz, las diferencias y la diversidad, y la lectura de un poema escrito por un adolescente filipino. Los niños concluyeron el espectáculo afirmando muy sencillamente el lo que quieren de los adultos y los medios: “Escúchennos. Confíen en nosotros. Sueñen con nosotros. Recen por nosotros.”